Recibir una notificación por circular demasiado rápido puede dejar varias dudas abiertas: cuánto tendrás que pagar, cuántos puntos perderás y si todavía puedes recurrir. En España, la sanción depende de la velocidad registrada, del límite de la vía y de si la infracción es grave, muy grave o incluso delictiva. Aquí explico las cuantías, el efecto sobre el carné y los pasos más sensatos después de recibir la denuncia.
Lo esencial para entender una sanción por exceso de velocidad
- La multa ordinaria puede ser de 100, 300, 400, 500 o 600 euros.
- La pérdida de puntos llega a 2, 4 o 6 según la velocidad registrada.
- El descuento del 50 % se aplica si pagas dentro de los 20 días naturales.
- Pagar con descuento implica renunciar a presentar alegaciones.
- Superar en más de 60 km/h el límite urbano o en más de 80 km/h el interurbano puede ser delito.

Cuánto cuesta una multa por exceso de velocidad
La cuantía no se calcula únicamente por “ir rápido”. Se compara la velocidad registrada por el cinemómetro con el límite concreto de ese tramo. Por eso, circular a 91 km/h puede tener consecuencias muy distintas en una carretera limitada a 90 que en una vía urbana donde el máximo es 50.
Este es un resumen práctico con algunos límites habituales. La velocidad que aparece en la denuncia es la que debes utilizar para localizar el tramo correspondiente.
| Límite | Velocidad registrada | Multa | Puntos |
|---|---|---|---|
| 30 km/h | 31-50 km/h | 100 € | Sin pérdida |
| 30 km/h | 51-60 km/h | 300 € | 2 |
| 30 km/h | 61-70 km/h | 400 € | 4 |
| 30 km/h | 71-80 km/h | 500 € | 6 |
| 50 km/h | 51-70 km/h | 100 € | Sin pérdida |
| 50 km/h | 71-80 km/h | 300 € | 2 |
| 50 km/h | 81-90 km/h | 400 € | 4 |
| 90 km/h | 91-120 km/h | 100 € | Sin pérdida |
| 90 km/h | 121-140 km/h | 300 € | 2 |
| 90 km/h | 141-150 km/h | 400 € | 4 |
| 120 km/h | 121-150 km/h | 100 € | Sin pérdida |
| 120 km/h | 151-170 km/h | 300 € | 2 |
| 120 km/h | 171-180 km/h | 400 € | 4 |
Los tramos superiores elevan la sanción a 500 euros y 6 puntos, o a 600 euros y 6 puntos cuando el exceso alcanza la categoría más grave. El cuadro legal también contempla límites de 20, 40, 60, 70, 80, 100 y 110 km/h, así que no conviene aplicar de memoria una tabla encontrada para otro límite.
Mi recomendación es revisar tres datos antes de pagar: límite de la vía, velocidad captada y organismo denunciante. Un radar de la DGT, un ayuntamiento o una autoridad autonómica pueden tramitar la denuncia por canales diferentes.
Cuándo se pierden puntos del carné
El exceso más pequeño puede implicar una multa económica sin afectar al saldo del permiso. La pérdida de puntos comienza en los tramos establecidos por el cuadro de sanciones y aumenta según la gravedad del exceso.
- 2 puntos cuando la velocidad entra en el segundo tramo sancionador.
- 4 puntos en el tramo siguiente.
- 6 puntos cuando el exceso es especialmente elevado.
La sanción se asigna al conductor responsable, no automáticamente al propietario del coche. Si la denuncia se envía al titular porque el vehículo fue captado sin detenerlo, será necesario identificar al conductor dentro del plazo indicado.
Un error bastante común es pensar que pagar la cantidad reducida evita la retirada de puntos. No es así. El descuento afecta al importe de la multa, mientras que los puntos se detraen cuando la sanción adquiere firmeza y se identifica correctamente a la persona que conducía.
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Cuándo el exceso puede convertirse en delito
La frontera penal aparece cuando se supera en más de 60 km/h el límite en una vía urbana o en más de 80 km/h en una vía interurbana. Por ejemplo, circular a más de 90 km/h en una zona limitada a 30 puede superar el umbral penal, igual que hacerlo a más de 200 km/h en una autopista limitada a 120.
En esos casos ya no hablamos simplemente de una sanción administrativa. El Código Penal contempla pena de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, además de la privación del derecho a conducir entre uno y cuatro años. La calificación final depende de las circunstancias y corresponde a la autoridad judicial.
Qué hacer cuando recibes la notificación
Lo primero es comprobar quién firma la denuncia y cómo se ha practicado la notificación. La DGT recomienda revisar la matrícula, la fecha, el lugar, el límite, la velocidad registrada y la identificación del vehículo antes de decidir entre pagar o reclamar.
- Comprueba el organismo sancionador. El pago debe hacerse ante la entidad que aparece en la denuncia.
- Revisa la fecha de recepción. Desde la notificación empiezan a contar los 20 días naturales del periodo reducido.
- Identifica al conductor si no fue detenido en el momento y la comunicación lo exige.
- Decide entre pagar o alegar. No conviene pagar automáticamente si existen errores claros en la denuncia.
- Guarda el justificante y comprueba después que la sanción queda correctamente tramitada.
Si pagas dentro de los primeros 20 días naturales, la reducción habitual es del 50 %. Una multa de 100 euros quedaría en 50, una de 300 en 150 y una de 600 en 300. El pago reducido suele cerrar el procedimiento y supone renunciar a presentar alegaciones.
Después de ese plazo, la DGT indica que se pierde la reducción y comienza el periodo ordinario para abonar el 100 % de la sanción. Si tampoco se paga, la deuda puede pasar a la Agencia Tributaria con un recargo adicional.
Cuándo merece la pena recurrir
Recurrir no debería basarse únicamente en que “el radar se ha equivocado”. Para que una alegación tenga posibilidades, debe apoyarse en un defecto concreto, como una matrícula incorrecta, una señalización incompatible, un error en la identificación del vehículo o problemas en la notificación.
También puede ser relevante revisar la documentación del cinemómetro y las fotografías cuando la denuncia las incorpora. Sin embargo, pedir pruebas no garantiza que la multa desaparezca. Si los datos son coherentes y el procedimiento está bien realizado, pagar con el 50 % suele ser la opción económicamente más sencilla.
Hay una decisión que conviene tomar con calma. Pagar y recurrir a la vez no funciona durante el periodo voluntario, porque el pago reducido implica aceptar la finalización del expediente. Si presentas alegaciones y son rechazadas, normalmente tendrás que abonar el importe completo.
Si la denuncia exige identificar al conductor, no hacerlo puede generar una nueva infracción, normalmente más costosa que la original. Por eso, aunque quieras discutir la velocidad, la identificación debe gestionarse dentro del plazo señalado.
Cómo evitar que una sanción pequeña termine siendo cara
La forma más efectiva de reducir el riesgo no es memorizar todos los radares, sino adaptar la conducción a los cambios de límite. En trayectos familiares, especialmente con tráfico denso, lluvia o carga en el vehículo, mantener una velocidad estable ofrece más margen para reaccionar y suele reducir también el consumo.
- Usa el limitador en tramos largos y despejados, pero no dependas de él en zonas con cambios frecuentes.
- Lee la señalización temporal en obras, accesos urbanos y túneles, donde el límite puede bajar de forma repentina.
- Comprueba el velocímetro después de cambiar de neumáticos o de tamaño de llanta, porque la lectura puede variar ligeramente.
- No conduzcas pendiente del radar. La prioridad debe ser la distancia de seguridad y la anticipación.
Los sistemas de asistencia, como el reconocimiento de señales o el control de velocidad adaptativo, ayudan, pero no sustituyen al conductor. Pueden interpretar mal una señal, mantener una velocidad inadecuada para la lluvia o no detectar un límite específico de un carril.
La mejor decisión depende de tres datos concretos
Ante una denuncia, yo reduciría el problema a tres preguntas. ¿Es correcta la velocidad registrada? ¿Está bien identificado el conductor? y ¿sigue abierto el plazo de 20 días? Con esas respuestas se puede valorar con bastante claridad si interesa pagar con descuento o presentar alegaciones.
El importe es importante, pero los puntos y la posible responsabilidad penal pueden tener consecuencias mucho mayores para la movilidad diaria. Revisar la notificación sin prisas, conservar los documentos y respetar los límites cambiantes suele ahorrar más problemas que buscar soluciones después de recibir la sanción.