Acabas de aprobar el permiso y llega una duda muy concreta antes de salir a la carretera: ¿dónde debe ir colocada la “L”? En España, la señal debe situarse en la parte trasera izquierda del vehículo, de forma visible, y mantenerse durante el primer año de permiso. También conviene saber qué ocurre con los cristales tintados, las motos, los coches compartidos y la diferencia entre la placa de conductor novel y la de prácticas.
La L debe verse claramente desde la parte trasera del coche
- Lado izquierdo: colócala en la parte posterior izquierda, normalmente en la zona alta de la luna trasera.
- Duración: debes llevarla durante el primer año desde la obtención del primer permiso de conducción.
- Visibilidad: no debe quedar tapada por cortinillas, objetos, suciedad o cristales excesivamente oscuros.
- Turismos: la señal reglamentaria mide 150 × 195 milímetros.
- Motocicletas: basta con colocarla en un lugar visible de la parte posterior.

En qué lado va la L del coche exactamente
La respuesta corta es sencilla: la placa “L” va en la parte posterior izquierda. Para evitar confusiones, sitúate detrás del coche mirando hacia él. La señal debe quedar a tu izquierda, no en el lado del acompañante ni en el centro de la luna.
En un turismo, lo más habitual es colocarla en la zona superior izquierda de la luna trasera. Esa ubicación facilita que otros conductores la identifiquen con rapidez y suele mantenerla alejada de la matrícula, los pilotos y los sensores del portón.
La normativa exige que esté en un lugar visible. Por eso, si el diseño del vehículo no permite fijarla exactamente en la esquina superior, debe colocarse en otro punto de la parte trasera izquierda donde se vea correctamente. La posición importa, pero la visibilidad es la condición que no se puede pasar por alto.
Qué significa la placa y cuánto tiempo hay que llevarla
La “L” es la señal V-13 de conductor novel. Informa al resto de usuarios de que quien conduce tiene menos de un año de antigüedad en su primer permiso de conducción. No es una decoración ni una recomendación opcional durante ese periodo.
El plazo ordinario es de un año desde la obtención del permiso. Si durante ese tiempo el permiso pierde su vigencia, es intervenido o se impone una privación del derecho a conducir, el cómputo puede quedar suspendido y continuar después hasta completar el año correspondiente.
La placa debe ser la reglamentaria, con fondo verde y letra “L” blanca. En los turismos y demás vehículos de motor, sus dimensiones son de 150 milímetros de anchura por 195 de altura. Una pegatina improvisada o una letra dibujada no ofrece las mismas garantías de identificación.
Lee también: ¿Qué multa ponen por ir a 140 en una vía de 120?
No es la misma señal que la de una autoescuela
La “L” de conductor novel no debe confundirse con la señal de aprendizaje de la conducción. Esta última identifica un vehículo de autoescuela durante las clases prácticas o los exámenes, mientras que la V-13 acompaña al conductor que ya ha obtenido su permiso y conduce por su cuenta.
También es importante no confundir la L con una limitación especial de velocidad. La señal avisa de la poca antigüedad del permiso, pero el conductor debe respetar los límites generales y las condiciones específicas de la vía, del vehículo y del tráfico.
Cómo colocarla sin equivocarse
Yo recomiendo hacer una comprobación rápida antes de arrancar, especialmente si se utiliza un coche familiar o se cambia de vehículo. La colocación correcta se puede revisar en menos de un minuto.
- Colócate detrás del vehículo y localiza la zona izquierda de la parte posterior.
- Fija la placa en la luna trasera o en el soporte previsto, sin tapar luces, matrícula ni elementos de señalización.
- Comprueba desde varios metros que la “L” se distingue con claridad y no queda doblada.
- Revisa que el soporte no pueda desprenderse con el viento, un portazo o el movimiento del portón.
Las placas magnéticas suelen resultar prácticas en coches compartidos, mientras que los soportes de ventosa pueden funcionar bien en lunas lisas. Lo importante es que el sistema de fijación no reduzca la visibilidad y que la señal conserve su forma, color y tamaño reglamentarios.
Si el coche lleva una cortinilla, equipaje o una pantalla que tapa parte de la luna, la solución no es colocar la L en cualquier sitio. Primero hay que retirar el obstáculo o buscar un punto trasero autorizado y claramente visible. Llevarla puesta pero prácticamente ilegible no cumple bien la finalidad de la señal.
Qué ocurre con cristales tintados, descapotables y coches compartidos
Los cristales tintados no eliminan la obligación de llevar la placa. Si oscurecen demasiado la señal, habrá que utilizar una ubicación o un soporte que permita verla desde fuera sin comprometer la seguridad ni ocultar otros dispositivos del vehículo.
En un descapotable, la posición puede variar según se circule con la capota abierta o cerrada. La regla práctica es mantener la señal en la parte trasera izquierda y visible en la configuración que se esté utilizando. Si el modelo no ofrece una colocación clara, conviene consultar el manual del vehículo o una estación de ITV.
| Tipo de vehículo | Colocación de la señal | Comprobación principal |
|---|---|---|
| Turismo | Parte posterior izquierda | Debe verse claramente desde atrás |
| Vehículo con luna trasera complicada | Zona posterior izquierda que resulte visible | No puede quedar tapada por objetos o elementos del vehículo |
| Motocicleta, triciclo o cuadriciclo | Cualquier punto visible de la parte posterior | Debe conservarse la señal reglamentaria |
En un coche utilizado por varias personas, la placa debe estar colocada cuando conduce el novel. Si el vehículo lo utiliza otra persona, retirarla evita transmitir una información incorrecta al resto del tráfico y también previene que se despegue o se deteriore sin necesidad.
Errores habituales que pueden acabar en una sanción
El error más frecuente es poner la L en la parte derecha de la luna trasera porque queda más cómoda para el conductor. También es común dejarla en el centro, colocarla demasiado baja o esconderla detrás de un parasol, una cortina o una carga.
- Usar una placa de tamaño o diseño no reglamentario.
- Llevarla en el parabrisas delantero en lugar de la parte posterior.
- Colocarla en el lado derecho del vehículo.
- Dejarla tan sucia, rayada o descolorida que la letra no se distinga.
- Quitársela antes de cumplir el año de antigüedad del permiso.
- Confundir la señal de prácticas de la autoescuela con la del conductor novel.
No existe una ventaja real en buscar una ubicación más discreta. La función de la L es que los demás conductores puedan anticipar maniobras menos fluidas, mantener una distancia razonable y actuar con algo más de paciencia. Además, llevarla mal colocada o no llevarla cuando corresponde puede considerarse un incumplimiento de la normativa de señalización del vehículo.
El tipo de coche tampoco cambia la obligación. Sea un utilitario de gasolina, un híbrido, un eléctrico familiar o una furgoneta, la señal debe cumplir la misma función. En los vehículos eléctricos, por ejemplo, el silencio del motor puede hacer que otros usuarios perciban peor su aproximación, pero eso no modifica la ubicación de la L ni sustituye la atención al volante.
La comprobación que evita dudas antes de salir
Para recordar la respuesta a la duda de en qué lado va la L del coche, basta con asociarla a una imagen sencilla: mirando el vehículo desde atrás, la L queda a la izquierda. Debe estar en la parte posterior, ser reglamentaria y permanecer perfectamente visible durante el primer año.
Mi consejo es revisar también la fijación cada vez que se lave el coche, se abra el portón o se cambie de vehículo. Son diez segundos que evitan una colocación incorrecta y permiten que la señal cumpla su verdadero objetivo: avisar con claridad de que al volante hay un conductor que todavía está ganando experiencia.