Parar en una gasolinera para cargar un coche eléctrico puede costar desde unos pocos euros hasta más de 40, según la batería, la potencia del cargador y la tarifa del operador. La diferencia entre una carga normal y una ultrarrápida es importante, así que conviene saber cuánto pagarás por cada kWh antes de enchufar el vehículo.
La cifra depende sobre todo de la potencia y de los kWh recuperados
- 0,30-0,70 €/kWh es una horquilla habitual en puntos públicos de España.
- Una carga completa de 50 kWh puede costar aproximadamente 18-35 euros.
- Recuperar del 20 % al 80 % en una batería de 60 kWh suele salir por 13-20 euros.
- Los cargadores ultrarrápidos son más caros, pero reducen mucho el tiempo de espera.
- Antes de iniciar la sesión hay que comprobar el precio por kWh y posibles tarifas por ocupación.
La respuesta rápida depende del cargador y de la batería
En una estación de servicio, el precio no funciona como el de la gasolina, que se muestra por litro en el surtidor. Aquí se factura la electricidad consumida, normalmente en euros por kWh, y la tarifa cambia según la potencia del punto y el operador.
Como referencia práctica, Repsol publica tarifas de 0,36 €/kWh para recarga normal, 0,48 €/kWh para recarga rápida y 0,56 €/kWh para recarga ultrarrápida. Iberdrola muestra también precios orientativos desde 0,35 €/kWh, aunque avisa de que el importe aplicable es el que aparece en su aplicación para cada cargador.
| Tipo de recarga | Precio orientativo | 50 kWh | 60 kWh | 75 kWh |
|---|---|---|---|---|
| Normal o semirrápida | 0,30-0,40 €/kWh | 15-20 € | 18-24 € | 22,50-30 € |
| Rápida | 0,40-0,50 €/kWh | 20-25 € | 24-30 € | 30-37,50 € |
| Ultrarrápida | 0,50-0,70 €/kWh | 25-35 € | 30-42 € | 37,50-52,50 € |
Estas cantidades representan una carga teórica desde casi cero hasta el 100 %. En la práctica, rara vez se hace así. Lo más habitual en carretera es recuperar del 10 % o 20 % al 80 %, tanto para ahorrar tiempo como para evitar la parte más lenta de la carga.
Cómo calcular el coste real de una recarga
La cuenta es sencilla. Hay que multiplicar los kWh que entran en la batería por el precio del punto. La fórmula sería energía recargada × precio por kWh.
Imaginemos un coche con una batería de 60 kWh que llega con un 20 % y se carga hasta el 80 %. Necesitará aproximadamente 36 kWh. A 0,36 €/kWh, la sesión costará unos 12,96 euros; a 0,56 €/kWh, subirá hasta 20,16 euros.
| Batería | Carga del 20 % al 80 % | A 0,36 €/kWh | A 0,56 €/kWh |
|---|---|---|---|
| 40 kWh | 24 kWh | 8,64 € | 13,44 € |
| 60 kWh | 36 kWh | 12,96 € | 20,16 € |
| 75 kWh | 45 kWh | 16,20 € | 25,20 € |
El resultado final puede variar porque la capacidad anunciada no siempre coincide exactamente con la energía utilizable. También influyen la temperatura, la reserva de seguridad y las pérdidas del proceso. Para hacer una previsión razonable, yo dejo un pequeño margen y consulto siempre el importe estimado en la aplicación antes de comenzar.

Cuánto cuesta recorrer 100 kilómetros con una carga pública
La batería completa no es la mejor forma de comparar precios. Para saber si una recarga resulta cara, prefiero calcular el coste por distancia, porque un coche pequeño puede consumir 14 kWh cada 100 kilómetros y un SUV eléctrico superar fácilmente los 20 kWh.
Con un consumo de 18 kWh/100 km, una tarifa de 0,36 €/kWh supone unos 6,48 euros por cada 100 kilómetros. Con un cargador ultrarrápido a 0,56 €/kWh, el mismo recorrido cuesta alrededor de 10,08 euros.
| Consumo del vehículo | A 0,36 €/kWh | A 0,48 €/kWh | A 0,56 €/kWh |
|---|---|---|---|
| 15 kWh/100 km | 5,40 € | 7,20 € | 8,40 € |
| 18 kWh/100 km | 6,48 € | 8,64 € | 10,08 € |
| 22 kWh/100 km | 7,92 € | 10,56 € | 12,32 € |
Este cálculo explica por qué una recarga pública sigue siendo competitiva frente a un coche de gasolina en muchos trayectos, aunque la ventaja se reduce cuando se utiliza siempre la carga ultrarrápida. La mayor diferencia económica aparece cuando el vehículo se carga habitualmente en casa.
Gasolinera, casa o carretera qué opción sale mejor
La carga en una estación de servicio ofrece rapidez y disponibilidad, pero normalmente es la alternativa más cara. En casa, el precio depende del contrato eléctrico y de la hora, aunque una tarifa nocturna puede situar el kWh bastante por debajo del precio de un cargador rápido.
| Opción | Precio habitual por kWh | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|
| Casa | Aproximadamente 0,10-0,20 €/kWh, según tarifa | Uso diario y vehículo aparcado varias horas |
| Punto público normal | Aproximadamente 0,30-0,40 €/kWh | Recargas urbanas o estancias largas |
| Cargador rápido | Aproximadamente 0,40-0,50 €/kWh | Viajes y paradas de media duración |
| Cargador ultrarrápido | Aproximadamente 0,50-0,70 €/kWh | Recuperar autonomía en pocos minutos |
Por ejemplo, cargar 50 kWh en casa a 0,15 €/kWh costaría unos 7,50 euros. En un punto ultrarrápido a 0,56 €/kWh, la misma energía subiría a 28 euros. La diferencia puede superar los 20 euros, así que para quien recorre muchos kilómetros instalar un wallbox suele tener más impacto que buscar pequeñas variaciones entre operadores.
Qué puede encarecer una carga en una estación de servicio
La potencia del cargador
Un punto de 22 kW puede ser suficiente para una parada larga, pero no ofrece la misma experiencia que uno de 150 kW o más. La potencia máxima también depende del coche, por lo que un vehículo que solo admite 100 kW no aprovechará completamente un cargador de 300 kW.
El tiempo de ocupación
Algunos operadores aplican un recargo cuando el coche permanece conectado después de terminar la carga. No siempre se cobra, pero conviene revisar las condiciones porque dejar el vehículo bloqueando una plaza puede convertir una sesión barata en una factura inesperada.
La aplicación y el método de pago
El precio puede ser distinto si se paga directamente al operador, mediante una aplicación de movilidad o con una tarjeta de acceso de otra empresa. Yo compruebo el importe en la app del propietario del cargador, porque las plataformas intermediarias pueden añadir condiciones diferentes.
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Las suscripciones
Los planes mensuales pueden reducir el precio por kWh, pero solo compensan si se carga con frecuencia en esa red. Para un viaje ocasional, pagar una cuota fija suele ser peor negocio que aceptar una tarifa puntual algo más alta.
Cómo pagar menos sin perder demasiado tiempo
La forma más efectiva de ahorrar es reservar la carga rápida para los viajes y utilizar la doméstica para el día a día. En carretera, intento llegar al cargador con una batería entre el 10 % y el 20 % y marcharme alrededor del 80 %, cuando la velocidad suele empezar a caer.
- Consulta el precio exacto por kWh antes de iniciar la sesión.
- Compara varios operadores si hay más de un punto disponible en la ruta.
- Comprueba si existe una tarifa por permanecer conectado tras finalizar.
- No elijas automáticamente el cargador de mayor potencia si tu coche no puede aprovecharlo.
- Usa planes mensuales solo cuando la frecuencia de carga justifique la cuota.
- Planifica una alternativa, especialmente en fines de semana y desplazamientos largos.
También conviene mirar la potencia real y no solo el número que aparece en el anuncio. Un cargador de 150 kW puede entregar menos si está compartido, si la batería está fría o si el vehículo reduce la potencia al acercarse al 80 %.
La mejor cifra es la que encaja con tu forma de conducir
En España, cargar un coche eléctrico en una gasolinera suele costar entre 15 y 40 euros cuando se repone una cantidad importante de energía. Una recarga parcial de 20 kWh puede quedarse en 7-14 euros, mientras que una batería grande cargada con electricidad ultrarrápida puede superar los 40 euros.
Mi conclusión es clara: la estación de servicio debe entenderse como una solución de rapidez y emergencia, no como el sustituto habitual de la carga doméstica. Si se combina una carga económica en casa con paradas rápidas bien planificadas durante los viajes, el coste por kilómetro sigue siendo razonable y la movilidad eléctrica resulta mucho más fácil de llevar en el día a día.